Casi 6.000.000 de españoles no pueden ver películas en 3D

Después de la revolución en los cines, el 3D también llega a la televisión y a las consolas de videojuegos. Y sólo es el principio. Así mismo, no todos podemos experimentar la increible sensación de sentirse dentro de la pantalla. Algunas personas tienen molestias o pesadez al acabar la proyección, y otras ni siquiera son capaces de apreciar el efecto tridimensional. La causa no está en la tecnología, sinó en un problema de visión no diagnosticado que se manifesta de forma evidente delante de imágenes en 3D. Un problema que afecta a un 12% de la población, es decir, a más de cinco millones de personas en España.
Mareos, dolores de cabeza, cansancio o visión doble son algunos trastornos que pueden aparecer viendo una película en 3D. Pero esto no es debido a un efecto pejudicial de esta tecnología, sino a un déficit de la función visual.
Concretamente, de la visión binocular, de la visión conjunta y coordinada de los dos ojos, las imágenes respectivas de las que llegan al cerebro, donde se combinan dando lugar a una única imagen tridimensional. Es suficiente con que uno de los dos ojos no funcione correctamente, o con que los dos pierdan su coordinación, para impedir esta fusión de las imágenes monoculars y desaparezca la visión en 3D o esteroscópica.
“De hecho, la Associación Americana de Optometría calcula que hasta a un 56% de las personas entre 18 y 38 años podrían tener problemas en la visión binocular”, explica el presidente del COOOC, Alfons Bielsa. “Un leve mareo al principio es normal, pero si persiste, es una señal muy probable de presencia de trastorno visual”. Es suficiente con una pequeña disparidad en la coordinación entre los dos ojos o con la presencia “de una diferencia de agudez visual entre un ojo y el otro, por una graduación erronea por ejemplo, porque la visualización de la película en 3D no sea óptima”.
Si tenemos molestias, sensación de fatiga “o nuestros hjos ponen una cara inexpresiva delante de los espectaculares efectos del cine en 3D, casi podemos estar seguros que nos encontramos delante de una alteración binocular”.
Cuando pasa esto, lo más conveniente es visitar un óptico-optometrista “para que haga un análisis optométrico completo, no sólo para detectar si hay miopía, hipermetropía o astigmatismo, sino también para revisar la visión binocular". El problema acostumbra a tener solución en la mayoría de los casos, tratándose con terapia visual y/o lentes prismáticas, acompañadas de recomendaciones ergonómicas y posturales.
Para el resto, ver el cine en 3D “no perjudica la visión. De hecho, hasta puede ser beneficioso, ya que obliga a ejercitar las habilidades fusionales en aquellas personas que tienen una visión binocular poco consolidada”. En este sentido, Bielsa añade que “muchos padres piensan que ver una película o jugar a un videojuego en 3D puede ser perjudicial para la visión de sus hijos. Pero podemos afirmar rotundamente que el sistema en sí no perjudica la visión. Una cuestión muy diferente es la de aquellas personas que no pueden percibir o tolerar los efectos visuales en 3D”.
Precisamente para informar y concienciar a la población sobre estos temas, el Colegio Oficial de Ópticos Optometristas de Cataluña (COOOC) tiene previsto realizar una serie de acciones divulgativas sobre la visión binocular a lo largo de este año. Entre ellas se incluye un pase especial coincidiendo con el estreno de una película en 3D, donde los asistentes podrán realizar una prueba autodiagnóstica básica para comprobar el estado de su visión binocular. La campaña también incluye una serie de conferencias en escuelas, que se impartirán por profesionales ópticos optometristas.
La clave está en una buena visión binocular
Para entender por qué se manifiestan los problemas en la visión de una película en 3D, debemos ser conscientes de la importancia que tiene ver bien con ambos ojos, de manera conjunta y coordinada.
Los diferentes sistemas de cine en 3D imitan la manera en que nuestros ojos registran las imágenes del mundo real y se basan en el mismo principio: la visión binocular, "que representa la máxima expresión de calidad, comodidad y eficacia del sistema visual". Gracias a la visión binocular “podemos calcular distancias con precisión, seguir sin esfuerzo objetos en movimiento, disponer de un mayor campo visual, leer rápido y comprender mejor el texto; en definitiva, disfrutar de una percepción del mundo real más precisa y útil para salir con éxito en nuestro entorno”.
Desgraciadamente, el examen de la visión binocular no siempre forma parte del procedimiento de valoración de la salud visual. Es muy frecuente valorar el estado visual de cada ojo por separado, sin contemplar la visión de ambos ojos al mismo tiempo.
De esta manera, “el examen de la visión binocular se acostumbra a reservar para trastornos evidentes, como los estrabismos manifiestos”. En este sentido, según explica Bielsa, “la desviación ocular propia de los estrabismos podría hacer pensar que si no hay desviación ocular aparente tampoco hay problema binocular, y así las disfunciones binoculares menos evidentes pueden pasar desapercebidas”
Más que un problema, un síntoma
Las personas que no toleran los efectos en 3D son, justamente, quienes sufren este tipo de alteraciones menos evidentes. “Si es lógico que una persona con visión en un solo ojo no pueda percibir los efectos en 3D, podríamos entender también como lógico que una persona con buena agudez visual en los dos ojos los pueda percibir perfectamente. Pero esto no es necesariamente así" explica Alfons Bielsa.
Puede darse la posibilidad de presencia de una de las disfunciones binoculares más frecuentes, como es la disparidad de fijación. Se produce cuando, en posición de reposo, los ojos no miran hacia el mismo punto en el espacio, es decir, “cuando los ejes visuales no se cruzan sobre el objeto de atención visual, sino que se cruzan un poco antes, por encima o por abajo. Aún así, cuando los ojos pasan a la posición activa, compensan la disparidad".
A mayor disparidad de fijación, más grande será el esfuerzo que deberá hacerse para mentener la visión binocular. “Como en la vida diaria miramos con los dos ojos, podemos prescindir si el sistema no es capaz de mantenerla de manera continuada. El cerebro podrá suprimir, de manera más o menos eventual, la visión central de uno de los ojos, evitando la visión doble consecuencia de la pérdida fusional”.
Pero como las películas en 3D obligan al uso simultaneo de los dos ojos para que se produzca el efecto tridimensional, según Bielsa, “las disparidades de fijación deben compensarse de manera continuada e intensa durante un tiempo prolongado, provocando molestias y fatiga visual”.
En otros casos, como el estrabismo o la ambliopía (ojo vago), el problema de visión binocular es evidente. En el estrabismo no se puede compensar este defecto, de manera que la persona no es capaz de ver las películas en 3D porqué habitualmente tampoco tiene visión en relieve. Mientras, en el ojo vago, el cerebro trabaja con la imagen de un ojo, por lo que es imposible hacer la fusión de las imágenes, impediendo así la imagen tridimensional.


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